Mes de Julio 2008
Profunda crisis politica. La lucha de clases metió su cola en el conflicto gobierno-campo.
Era imposible que el gobierno hiciera ociquear a uno de los sectores patronales más fuertes de nuestro país. Las tareas de un gobierno de un estado capitalista es la de hacer conciliar los intereses patronales, llegar a acuerdos, repartijas, donde los sectores más fuertes se quedan con las mayores tajadas. Y para eso y mucho más si se trata de un régimen democrático, debe emplear las mejores técnicas de la mediación, de los consensos, de las reuniones interminables en elegantes oficinas. Para eso están las concertaciones, las prebendas, el parlamento. Que es eso de estar en la calle, en las rutas y aunque vayamos en 4por cuatro, es de todos modos mal ejemplo, además es un método de los piqueteros, desocupados, de los negros. Para qué hemos construido un estado de derecho, instituciones democráticas. Justamente para arreglar nuestros negocios, para repartirnos la torta, para consolar algún herido. Pero eso sí, civilizadamente.
Por mal alumno a Néstor lo aplazamos. El mejor alumno resultó ser el muy calladito Cobos.
Impresionante crisis política. Se pulverizó la concertación con los radicales K. Se rompió la CGT y la CTA. Tenemos izquierda campestre y otra gubernamental. El gobierno ya contaba con más de 2000 millones de dólares que saldrían del aumento de las retenciones para sus compromisos de Deuda Externa. ¿De dónde los sacará ahora? ¿Y qué va a hacer con la inflación? Los economistas hablan de stangflación (estancamiento productivo- recesión más inflación-deterioro del valor de los salarios). Las aseguradoras internacionales recomiendan a sus clientes que compraron bonos en pesos argentinos que se desprendan de ellos. Ya se han ido de los Bancos 6.000 millones de dólares. Toda esta profunda crisis caerá sobre los trabajadores.
A los primeros días del post-conflicto interpatronal gobierno- campo podemos observar profundos cambios tanto en la política como en la economía. El Gobierno se ha debilitado notablemente. Perdió a numerosos diputados y senadores díscolos que no lo acompañaron en el proyecto del P.E. Perdió a Cobos y con ello a los radicales K y la concertación plural. Al gobernador de Córdoba y a otros que piden autocrítica y más renuncias de gabinete. El jefe de Gabinete decidió abandonar el barco por temor a lo que se viene. Scioli (que quiere ser presidente) comienza a preguntarse si para su meta le conviene estar pegado al matrimonio presidencial. Lo mismo le pasa a Moyano que ahora se siente más fuerte para pedir el aumento del mínimo ya y también una actualización de Paritarias.
El gobierno ha salido ha recuperar posiciones. Ha instruido al ministro del interior y a los jefes de bancada parlamentaria a hablar con los “recuperables”. Pero ya lo hace desde posiciones de debilidad.
La oposición política sigue dispersa y solo sabe actuar como furgón de cola de la Mesa de enlace que dirige la Sociedad Rural. Por eso la Lilita, extenuada por el conflicto, está en México descansando con uno de sus hijos.
La CTA se partió en el conflicto en dos bloques: uno campestre seguidor de Bussi (Di Genaro, Guliani ,etc) y otro gubernamental (Yaski, Basteiro, etc).
Respecto a la izquierda también tuvimos una campestre con el MST, PCR, y el Proyecto Sur donde el Pino y Lozano devinieron en campestres y el PL en gubernamental, en un verdadero zafarrancho de confusión ideológica merecedor de un muy ganado retiro cinematográfico para nuestro querido cineasta. Y también una izquierda gubernamental a donde además de Patria Libre se alineó el PC por decisión de los intereses financieros e institucionales del Fondo Movilizador y de los económicos y políticos de su presidente y virtual mandamás del PC Carlos Heller.

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